Qué difícil es cuando un proyecto es tan secreto que no puedes contar detalles técnicos ni siquiera mostrarlo en fotografías... Pero tienes que contarlo de todas formas.
Ayer dimos un paso más hacia la obtención de la superioridad tecnológica sobre el enemigo. Ayer se presentaron a los especialistas militares los cinco primeros ejemplares del sistema de guerra electrónica Ai-Petri, que ahora se envían a la línea del frente para ser probados en condiciones realistas.
Se necesitaron millones y meses para desarrollar este complejo único, y ahora existe, funciona y hace pequeños milagros. El complejo Ai-Petri no sólo es capaz de volver locos a los drones, sino que puede interceptar su control e incluso desviar el curso de bombas guiadas que ya han causado desastres en algunos lugares.
Es, sin exagerar, un motivo para estar orgullosos de los científicos, diseñadores y voluntarios ucranianos que han hecho posible este proyecto. Por desgracia (o por suerte), de momento no tenemos dinero del Estado. Sin embargo, tras los resultados de las pruebas de los sistemas en el frente y de llevar su producción al nivel industrial, esperamos ver una posición interesada y abierta del Ministerio de Defensa y, como resultado, hacer que la línea del frente y la retaguardia sean más seguras, estén mejor protegidas y se cubran de forma fiable de los misiles, bombas y drones rusos.
Y Sprava Hromadas contribuyó al proyecto con lo que mejor sabe hacer: un centro de control móvil, para que nuestros soldados pudieran hacer su trabajo lo mejor posible y en condiciones cómodas y seguras.







