Se trata del Año Nuevo y de una casa de baños. No, no se trata de una película bastarda en la que un "héroe" alcohólico arruina la vida de los demás. Se trata de los verdaderos héroes: nuestro pelotón económico. Porque unas vacaciones no son motivo para dejar de trabajar.
Actualmente hay 7 kungas de baño y lavandería funcionando al mismo tiempo. Son muy esperadas, y es imposible explicar en la vida ordinaria CÓMO se las espera.
Uno se acostumbra a los bombardeos y las explosiones. Al segundo o tercer día, el cañoneo constante se convierte en "ruido blanco" y la psique se reconstruye.
Uno puede acostumbrarse a una dieta poco variada. Nadie pasa hambre, hay productos básicos, y a un chef inteligente siempre se le ocurren formas de diversificar el menú estándar.
Puedes aceptar una lluvia de toallitas húmedas y distribuir pacientemente camisetas limpias, que no duran para siempre. PERO
Pero las palabras no pueden describir la emoción cuando sientes las primeras gotas de agua caliente sobre la piel. Y es imposible describir la emoción de los primeros segundos cuando te pones un uniforme limpio después de la ducha.
Sentimientos sencillos, emociones sencillas. La tarea consiste en fabricar docenas de recipientes para el baño y la colada. Las manos pueden hacerlo, las manos saben cómo.
02 enero 2023





